domingo, 13 de julio de 2008
Breves
miércoles, 4 de junio de 2008
El triángulo friki ( o como ser friki y no quedarse pobre)
Si, amigos. Estoy hablando del temido....¡TRIÁNGULO FRIKI! ( dicho con voz de ...Retrospecter! *( ver hora chanante)
Bueno, aqui teneis el mapa de la susodicha zona, comprendida entre Passeig Sant Joan, Ronda Sant Pere y C/ Ali Bei.. ( vamos, al lado del Arc de Triomf, parada de metro Arc de Triomf de la L1)

Las tiendas que allí podeis encontrar son:
Gigamesh, vicio y subcultura: la tienda de libros frikis por excelencia; podeis encontrar casi casi todo en ciencia ficción y fantástica, libros en inglés y libros de rol. Entrar ahi es para mi como estar escuchando Starway to heaven ( ya sabeis, orgásmico y tal)...problema, que puedes salir más pobre que las ratas.
Gigamesh, todo en juegos: Bueno, la segunda sucursal de Gigamesh, que hace poco se han mudado de local y ahora quedan justo al lado de la parada de metro. Tienen millones de juegos de rol, tanto en tablero como en cartas, así como libros.
Kaburi: Una tienda pequeñita pero matona. Gran variedad en Warhammer y sobretodo sobretodo D&D, aparte de que venden unos dados la mar de bonicos. En la planta baja organizan partidas de Magic y Warhammer.
Norma games: la minisucursal de Norma, al estilo de Gigamesh juegos...Nada más que decir..
Norma cómics: Wo! ¿Que decir de esta tienda? Bueno, a parte de que tiene 3 plantas y la variedad más extensa en comics que yo he visto jamás, casi poco más...podeis encontrar desde cantidades industriales de manga y cómic tradicional, libros de ilustración, comics de la marvel y DC, merchandising...bueno...vamos que es otro de esos de los que sales llorando por el dinero que te dejas.
Black Lotus: Esta tienda es harto curiosa. Empezando porque esta pintada toda de negro, y que es bastante chiquitita y siguiendo porque esta casi totalmente especializada en Magic. No hace falta decir lo que os vais a encontrar allí. Ah, tambien organizan partidas y torneos de Magic.
Kelesumo!?: Pues...es una tienda de juegos, la verdad yo no tenia ni idea de que existía, pero investigando veo que no hace demasiado que la abrieron ( en 2007) por lo que es lógico que me pase esto. Por lo demas, miniaturas y juegos de rol, tanto de mesa como de cartas.
Freaks cine: Esta es una tienda un poquito especial teniendo en cuenta que la tónica de la zona se centra casi todo en el rol. Bien, aqui venden peliculas de importación y rarunas. Seguro que hace las delicias de los cinéfilos.
Freaks cómics: Tampoco la conocía, pero puedo presuponer por su nombre que venden cómics...me pasaré a ver como andan de precios...
Freaks libros: ...que mal, tampoco la conocia. Venden libros de imágenes, tatuaje y otras cosinhas....
Alien, el 8º coleccionista: Otra tienda de pelis de importación y de culto....
En fin, ahora sabeis porque lo llaman como lo llaman...y sabeis que podeis encontrar y donde. Eso si, si os aventurais por allí, preparad vuestros saquillos y bolsillos, que ser friki no es un vicio demasiado barato.
lunes, 2 de junio de 2008
Posesión
No, no son las hormonas.
Es que estoy poseída.
¿Que no os lo creeis?
Mirad las fotos entonces...
Aquí con mi padre Bargas ya se vislumbra la maldad demoníaca de mi interior...
Pero es que aquí ya acabó de salir el Sauron que hay en mi y empezó a acechar a los dos pequeños hobbits...Pobrecitos y ellos que se pensaban que se iban a quedar a vivir en aquella encantadora casita....
Así que a partir de ahora...mucho cuidado o saldrá el maligno de mi interior!!!
lunes, 26 de mayo de 2008
Life at night

Últimamente estoy en un periodo de cambios en mi vida. La verdad es que parece que se esté dando la vuelta a la tortilla en toda una serie de cosas, pero, aunque no me gusta desmerecer a ninguna de las otras ( sobretodo a una de ellas),hay una cosa que me ha dado la vuelta por completo.
Pues resulta que a partir del día 1 de Junio, servidora va a pasar a ser un animal nocturno. ¿ Que qué es eso? Sencillo, voy a ser una trabajadora de la noche. ¿Que suena mal? No, mal no, suena fatal! XDDD...
Pero dejadme que me explique antes de juzgar.
Resulta que después de cuatro años trabajando como pringada en mi empresa, por fin he conseguido acceder a una plaza! Así que a partir de ahora cobraré mis buenos dineros ( que espero que me den para en un futuro cercano buscarme un pisito en Barcelona, ergo estáis invitados a venir cuando esto suceda) y trabajaré de noches. Por una parte bien pero por otra...
En fin, que como se dice por ahí no hay mal que por bien no venga, y parece que últimamente están viniendo más bienes que males ( entre ellos la resurreción (alabado sea C'thulhu) de mi mp4).
viernes, 9 de mayo de 2008
Vida

La mañana era fría y gris. Las calles de Challenge estaban vacías. Quizás vacías no era la palabra adecuada. Muertas. Silenciosas.
“ Qué alivio, ya no tendré que preocuparme al pasar por aquel callejón”- pensaba la señora Ratchett mientras daba su acostumbrado paseo matinal.
“ Algún desgraciado pervertido” – pensaban algunos.
“ Pobre mujer...ha perdido a sus dos chicos “- pensaba la señora Ratchett mirando a su joven vecina, que lloraba desconsolada mientras estrujaba de manera compulsiva el conejo de peluche de su pequeño Tim. Se quedó mirándola un rato hasta que vio a su marido salir al jardín, ofreciéndole una pastilla a la mujer. Esta la tomó, y al cabo de unos minutos, la mujer reía, dejando tirado el conejo en el jardín.
Una semana después, el conejo seguía en el jardín, ahora cubierto de suciedad. De vez en cuando era barrido suavemente por las hojas y la suciedad ocasional que barría el patio, otrora tan limpio y cuidado. El juguete llamó la atención de Blanca, que se dirigía hacia sus clases. Bueno, eso era lo que le había dicho a su padre. La verdad es que hacía meses que no iba a la universidad.
Todo su mundo se concentraba ahora en Dray. En el momento en el que entraba por la puerta de su casa y tomaba la primera pastilla, todo quedaba olvidado y atrás. Se sentía invadida por la lujuria y desbordada por una sensación inquietante, que solo podía definir como “ vida”. Se sentía más viva que nunca.
Blanca se agachó y tomó el maltratado peluche entre sus manos, acariciándolo suavemente. Un golpe la sacó de su trance. Las contraventanas de la casa de la señora Ratchett golpeaban repetidamente contra la pared de la casa. De repente, algo vino a la cabeza de la chica. Hacía varios días que no veía a la mujer. Sentía un vago recuerdo nebuloso de haber visto a la anciana sacando la basura, pero nada más.
Pensó en picar a la puerta, pero se encogió de hombros y siguió caminando hacia la casa de Dray.
“ Seguramente alguno de sus hijos se la habrá llevado con él. Pobre mujer, ya era demasiado anciana para estar sola”- pensó Blanca, aunque desechó rápidamente el pensamiento. En realidad solo tenía en mente lo que le iba a hacer al cuerpo de Dray en cuanto entrara en su casa. No se dio cuenta de que en la plaza del pueblo ya no había ningún anciano tomando el sol.
Tampoco notó que ningún niño corría ya por el parque, perseguido por su niñera ocasional. De hecho, tan solo algunos adultos taciturnos pasaban por las calles. Ocasionalmente cruzaban sus miradas cuando algún extraño pasaba frente a ellos. Si esto pasaba, sus ojos conectaban por un momento con el de su convecino, como si de alguna manera se estuviese produciendo el intercambio de información corriente de cualquier mañana en Challenge.
“ Hola, que tal”
“ Hola”
“Hace un buen día, hoy”
“Mucha gente por la calle, si”
Una veintena escasa de personas se movía inquieta en la sala de plenos. El padre de Blanca entró y se sentó en el estrado, para llevar a cabo la reunión mensual. Al pasear su mirada por la sala, notó la falta de gente.
No le dio la menor importancia al asunto.
Fijó su mirada, vacía de contenido, en el rostro de uno de los ciudadanos. Habló. Soltó su discurso, escrito previamente.
“... la desaparición de personas está siendo investigada por las autoridades locales. Por esto mismo, pedimos que no se inquieten...”
El mismo discurso de la semana anterior.
Bajó del estrado. Los ciudadanos ni siquiera hicieron un comentario. El único sonido que se escuchó en la sala fue el resonar de los pasos, arrastrados, de la veintena de personas saliendo de la sala.
El padre de Blanca se cruzó con esta mientras volvía a casa. Sus miradas se cruzaron. Ninguno de ellos se reconoció. El hombre continuó sus pasos hacia su casa. Blanca siguió caminando por la acera.
Blanca levantó la mirada hacia el cielo. La mañana era fría y gris. No notó el silencio de las calles. Tampoco la falta de gente por estas. Se arrebujó dentro de su chaqueta de lana, deseando haber cogido algo más abrigado. Pero simplemente no lo había pensado al salir de casa aquella mañana.
Lo único que sentía era una terrible apatía. Necesitaba otra pastilla. Por eso iba hacía casa de Dray. Su novio siempre tenía algo de Beatha en su casa.
Movió nerviosamente las llaves en su mano, mientras subía las escaleras. Abrió la puerta, y la cerró tras de si con un tremendo estruendo. Avanzó por el oscuro pasillo, yendo hacía el salón.
Cuando llegó, se quitó la chaqueta de lana, se sentó en el desvencijado sofá, y tomando el bote de encima de la mesa auxiliar, sacó dos pastillas.
Se las tomó a palo seco, notando como bajaban por su garganta. Cerró los ojos, esperando el subidón que sabía que vendría.
La casa estaba silenciosa.
Todo estaba oscuro. Blanca abrió los ojos, angustiada por un sentimiento que no conseguía comprender. Tenía un tremendo dolor de cabeza, y la sensación de no poder mover ni un solo músculo de su cuerpo.
Sentía la boca pastosa. Eso era extraño. Normalmente el Beatha no le daba esa sensación. Ahora que lo pensaba...ni siquiera sentía ese tirón atronador de vida que la droga le daba. Era más como...como...si la hubiesen sedado.
Una luz verdosa se encendió en un extremo del salón. Blanca giró sus ojos hacía dicha luz, en la cual se recortaba una silueta masculina. La figura se acercó lentamente hacia Blanca.
- ¿Dray?
- Hola nena...
- Uhm, creo que he tenido un mal viaje, no me puedo mover.
- Tranquila, ya pasará. Tu sólo tienes que dormir ahora.
- Pero esto no es normal...
- Si que lo es...simplemente...es el precio que debes pagar.
-¿El precio? ¿De que estás hablando, Dray?
- Nena, ¿acaso crees que la vida se crea de la nada?
Blanca no tuvo tiempo de contestar; notó un pinchazo en el brazo, y después, nada. El vacío y la negrura.
El de Tim, el pequeño vecino de la señora Ratchett.
El del padre de Tim.
El de la señora Ratchett.
El de la madre de Blanca.
El de Blanca.
Embotellado y etiquetado.
Distribuido.
Vendido por camellos.
Comprado por individuos de mirada vidriosa, ansiosos de tener un poco más de vida...aún a costa de la vida de otros.
Laura

